Quienes Somos

Lic. Daiana M. Alvarez 

Directora de Oratoria e Imagen

Especialista en Oratoria

Durante mi niñez y adolescencia sentía una timidez tan grande que realmente la pasaba muy mal cuando tenía que hablar con la gente, dar una exposición frente a mis compañeros de colegio era una experiencia muy poco feliz. Recuerdo que cuando sabia que tenia que preparar una exposición sufría de antemano, mientras estudiaba y preparaba el tema, no podía dejar de pensar que me iba a ir mal, que me olvidaría de todo y que pasaría vergüenza por no poder hilar una idea; en la medida que se acercaba el día de la exposición mi nerviosismo iba en aumento; ¿Adivinaran qué pasaba la noche anterior?, me era imposible dormir porque recuerdo que me quedaba hasta altas horas de la noche ultimando detalles.
Al día siguiente, ya en clase, cuando las agujas del reloj comenzaban a avanzar anunciando el momento de tener que pasar al frente, sentía que me empezaban a temblar las manos y las piernas y cuando por fin la profesora anunciaba mi apellido para exponer, mi cara se ponía roja como un tomate y para colmo de males, todo, absolutamente todo lo estudiado, se evaporaba como por arte de magia.

Cursando el último año de la etapa secundaria, decidí estudiar la carrera de Relaciones Públicas,
cuando comienzo a leer el plan de estudios  había materias que estaban directamente ligadas a la carrera y que estaba ansiosa por comenzar a cursar, y entre ellas una que llamó mi atención, que debía cursar el primer año cuyo nombre era “Técnica de la palabra”. ¿De qué se trataría?, el primer día de clases, el docente titular, explica que aprenderíamos herramientas para preparar exposiciones y discursos, a saber pronunciarlos y lograr vencer el miedo. Ahí supe de la existencia de este saber que aborda estas problemáticas a través de técnicas y metodologías.

Pese al miedo inicial, asumí el desafío, con el tiempo y con mucha práctica, descubrí el encanto de “hablar en público”, a tal punto, que me formé para adquirir conocimientos teóricos y metodológicos sólidos, a base de prueba y error metodológica decidí que quería dedicar mi vida profesional a entrenar a las personas para que aprendan y disfruten de hablar en público, así nació “Oratoria e Imagen”, que en principio fue especialista en Oratoria; hoy brinda servicios, no solo de Oratoria, sino además de Liderazgo y Coaching, de la mano de profesionales de excelente nivel profesional y humano, hoy “Oratoria e Imagen”, de la mano de estas dos disciplinas pasó a ser una Consultora Especialista en Comunicación.

Actualmente, sigo impartiendo entrenamientos en distintos formatos para empresas, ONG, Fundaciones y Universidades en CABA en temas inherentes a la Oratoria. También entreno a personas con discapacidad visual, que trabajan por la inclusión, con técnicas de oratoria adaptadas.

A partir de mi testimonio, la pregunta que se desprende es la siguiente: ¿Cualquier persona puede aprender a hablar en público?, ¿Cualquiera puede cautivar a un auditorio a través de la palabra? seguramente ya tengas la respuesta.
Mi respuesta es: Sin lugar a dudas.

Te invito a transitar este proceso, será un placer acompañarte en este recorrido.

Lic.María Nancy Chicata

Especialista en Liderazgo

Hola, soy María Nancy Chicata y les cuento acerca de mi. Soy una persona curiosa, activa, me encanta el arte y concretar proyectos. Soy profesional y vivo en Buenos Aires.

Fui emprendedora, trabajé en relación de dependencia, para distintas empresas de productos y servicios, con diferentes culturas y ejerzo la docencia desde hace muchos años. Trabajo asesorando en capacitación, en competencias blandas.

Provengo de la industria Editorial, la Farmacéutica y  en la educación. Me especializo en Liderazgo.

De joven, tuve ciclos de empleo y desempleo, relacionados con la incompatibilidad horaria con la universidad.

Una vez, leí que una persona sin empleo, es sólo un profesional sin clientes. Cuando descubrí eso, sentí que había encontrado la llave de un tesoro. Cómo no se me había ocurrido antes. Todos tenemos profesiones, saberes, oficios y habilidades. Un empleo, sólo es un tipo de trabajo en el que se tiene un único cliente. Perder un empleo sólo es perder un cliente. ¿Quién no perdió uno? .Saber eso, me alivió mucho. Porque las empresas tienen ciclos y adivinen que, nosotros también.

Me había propuesto no quedarme quieta. Esa fortaleza me gritaba, acá estoy “me llamo iniciativa”. Cuando comencé, confieso que me gustaba cambiar de trabajo, sentía que adquiría nuevos saberes, que conocía diferentes proyectos y otros estilos de empresas (era una especie de Millenial adelantada a su época).

Una de mis características, es que escucho cuidadosamente lo que los demás tienen para decir, tengo predisposición hacia la comunicación. Nunca tuve miedo a decir mis opiniones, pero claro está, medito mucho antes de decirlas. Y esto es algo que quiero destacar muy bien. Escuchar cuidadosamente y pensar lo que uno dice, créanme, son capacidades salvadoras, sanadoras y constructivas. Los clientes agradecen con creces ser escuchados.

Conocí en la práctica, toda la clasificación de jefes que existen en la teoría, pero líderes, no tantos. Hay una explicación para esto y es que, el jefe se designa, en cambio el líder, tiene que entrenarse y comprender su rol dentro del equipo. Para alcanzar objetivos necesitamos la ayuda de otros, de eso se trata un equipo.

Pero para que alguien te ayude, debe pensar que vale la pena. Y eso es más sencillo si te consideran un referente (más adelante te llamarán líder). Se trata de atraer, seducir, convertirte en la persona a la que recurrir. Se trata de respetar, colaborar, sobre todo facilitar, crear, influir, generar valor, demostrar que vales lo que decís y mostrar los logros de tu equipo. Debes dejar huella.Si no hay interacción, no hay impresión. Tenés que hacer algo, realizar alguna acción para producir un efecto en alguien. Tus acciones serán tu sombra. Tenés que demostrar confianza en tu equipo mediante el reconocimiento y el respeto y brindar oportunidades.

Así que ahora, mi frase de cabecera, es una de Ralph Nader , y es mi mayor guía y capital,  dice así:La función del liderazgo, es producir más líderes, no más seguidores”.

Andrea Blanco

Coach Organizacional y Educativa

Un poco de mí. Me llamo Andrea Blanco. y la frase con la cual me identifico es “Si lo crees, lo creas” con lo cual estoy muy presente en mi día a día, siguiendo mi propósito, dándole sentido no solo a mi vida, sino a esta frase que me rige.

Llevando a la práctica esta frase, pude darme cuenta lo valioso que son los vínculos humanos, no solo los familiares, sino también los laborales. Los vínculos sanos hacen que podamos vivir en bien-estar es decir "estar bien en el mundo". Este tipo de vínculos se logran a partir de una efectiva comunicación . Herramientas como la escucha activa, la resolución pacífica de conflictos (con  la mediación y la negociación), y el reconocimiento y feedback, son necesarias de entrenar para lograr trabajar en equipo .

Aprendí varios idiomas de diferentes maneras. El Inglés en mi periodo escolar, portugués viviendo en Brasil 4 años, Francés por ser el idioma de origen de parte de mi familia e Italiano por ser el idioma de mi familia política. Estos idiomas me dieron la oportunidad de conocer la cultura de otros lugares a través de esta maravillosa y poderosa herramienta como es el lenguaje y la palabra.

A partir de esto, fue que decidí ponerle una cuota del “saber” de las ciencias humanas a mi profesión contable con lo cual estudié varios años de psicología, me recibí de Técnico en Liderazgo y Diseño Ontológico-, Coach Ontológico Organizacional e hice una especialización en Coaching Educativo.

De esta manera nació mi nueva profesión unificada Conta-Coach (Contadora & Coach), y ella me aporta una mirada renovada y ampliada de lo que es un equipo, una organización y una empresa.

En esta simbiosis de números, cálculos, y balances, conjuntamente con el valor de lo humano, el potencial humano, y los talentos humanos estoy encontrando mi equilibrio. De este equilibrio nació mi primer libro que se llama Ecuación Actitudinal.